Hace cincuenta años se le ocurrió a Corea del Norte y China aliarse contra Occidente, y en ese instante no sabían lo que les ocurriría en tres días. De acuerdo, China tenía un ejercito numeroso, al igual que su contrapartida norcoreana, aunque esta, con un arsenal estancado en los 60. En fin, esas idioteces que perpetran los dirigentes de turno frente a su leal ciudadanía.
Recuerdo que mi abuelo me contaba historias fantásticas cuando era pequeño, cuando aparecieron los primeros y él no era más que un joven inexperto; la que se denomino como la primera generación. Cuentos o fábulas del General Smash, Vicepresidente o Luxxor. Sí. Lo has acertado. Superhéroes. Estos fueron mis ídolos, hasta que apareció él. Era alucinante. El mejor de todos ellos. Trust. O eso creía, hasta hace bien poco.
Él pertenece a la segunda generación, después de la muerte del General a manos de Potemkin, un estúpido bastardo del antiguo régimen comunista de la URSS. Cosa que complicó las relaciones internacionales y bilaterales con Europa y nuestros amados yanquis.
Su comunicado se transmitió por todas las cadenas de televisión. Trust, se abanderó como protector supremo de la humanidad frente a la grave amenaza comunista. Su llegada, no era más que un oscuro presagio de muerte.
Las tropas aliadas llevaban dos días de duro enfrentamiento en suelo norcoreano, ya que sus conexiones con sus satélites fueron interrumpidos para que no pudieran lanzar sus misiles. Las bajas se contaban por doquier. Era una sangría. A petición de él, todas las tropas se reagruparon y abandonaron sus posiciones. Todas las flotas partieron hacía sus bases. Sólo quedo él. Trust.
Cuando eres pequeño todo té deslumbra y parece maravilloso. Ver su esbelta imagen surcando los cielos y aposentarse como un Dios en la troposfera, tuvo el impacto deseado. Empezó a brillar. Cada vez con mayor intensidad. Era como un sol. Ilumino toda la tierra. Luego llegaron los gritos. La gran explosión. Y el silencio mas absoluto.
Más de 1.360.000.000 almas fueron extinguidas en un instante. Corea del Norte y China, desaparecieron del mapa, para siempre.
Lo celebramos por doquier. Los festejos duraron semanas. Las naciones de todo el mundo firmaron el Pacto del Orgullo. Nunca más, se permitiría una escalada militar o guerra. Esa fue la última.
No puedo negar que en mis ojos había devoción por él. Era el mayor héroe de la tierra y estaba a nuestro lado. La segunda generación, pasó desapercibida. La primera, desapareció, sin más.
Los gobiernos dejaron de lado a la humanidad, el día que permitieron que Trust tomara las riendas del país mas poderoso del mundo. Eso si, fue del todo democrático. Doce años después del Pacto, Trust abandonó su manto y se descubrió al mundo. Se llama Jack Trustdale. El primer Presidente de los Estados Unidos que ha sido reelegido ocho veces, debido a que nadie le ha hecho oposición.
Los partidos políticos fueron prohibidos. Los sindicatos eliminados. El Orden se instauró. La democrácia, murió. La tercera generación, nació.